Ecuador refuerza su normativa sanitaria alimentaria: una actualización impulsada por la inocuidad y las alertas nacionales

En julio de 2025, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) del Ecuador emitió la Resolución ARCSA-DE-2025-007-DASP, mediante la cual se reforma parcialmente la normativa técnica sustitutiva para alimentos procesados (Resolución ARCSA-DE-2022-016-AKRG).

Tatiana Mariño

11/10/20252 min read

assorted food containers on shelf
assorted food containers on shelf

En julio de 2025, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) del Ecuador emitió la Resolución ARCSA-DE-2025-007-DASP, mediante la cual se reforma parcialmente la normativa técnica sustitutiva para alimentos procesados (Resolución ARCSA-DE-2022-016-AKRG).
Esta actualización tiene como objetivo fortalecer los controles sanitarios, alinear la regulación ecuatoriana con los estándares internacionales y garantizar la inocuidad y calidad de los alimentos en toda la cadena de suministro, desde la producción hasta la comercialización.

Además, la resolución busca armonizar las disposiciones técnicas con otras leyes y reglamentos nacionales vigentes, reduciendo posibles contradicciones normativas y modernizando los mecanismos de control.

Motivos del cambio: una respuesta a las alertas alimentarias

Uno de los factores que impulsó esta revisión fue el incremento de alertas alimentarias nacionales, en especial aquellas relacionadas con la presencia de metales pesados en especias.
El caso más emblemático ocurrió entre finales de 2023 e inicios de 2024, cuando se detectó contaminación por plomo en canela y otros productos distribuidos a nivel nacional.
Estas alertas evidenciaron la necesidad de que el país fortalezca sus sistemas de control, trazabilidad y vigilancia sanitaria, especialmente en productos de alto consumo.

Como parte de este esfuerzo, la ARCSA revisó su normativa técnica con un enfoque preventivo, orientado a garantizar la seguridad alimentaria del consumidor ecuatoriano y elevar la competitividad del país frente a los mercados internacionales.

Principales cambios introducidos por la nueva resolución

La actualización incorpora ajustes significativos que impactan directamente en la producción, control y comercialización de los alimentos procesados en Ecuador. Entre los más relevantes se destacan:

  • Nuevas definiciones técnicas: se incorporan términos como alerta sanitaria, banco de alimentos, cadena láctea, metales pesados, consumidor, productos transformados y productos sin transformar, entre otros, con el fin de unificar criterios y mejorar la aplicación de la norma.

  • Ampliación del control sanitario: incluso los productos frescos (como frutas, hortalizas, carnes, panadería, etc), que no requieren notificación sanitaria, quedan sujetos a vigilancia y control sanitario.

  • Supervisión de productos a granel: los establecimientos que comercializan productos al granel deberán someterse a revisión y control periódico por parte de la autoridad sanitaria.

  • Regulación específica para productos lácteos: los alimentos procesados derivados de la leche, incluyendo subproductos, deberán cumplir con la Ley de Fomento a la Producción y Comercialización de Leche, el Acuerdo Interministerial 177 y demás normativa complementaria.

  • Medidas más estrictas ante incumplimientos: se establecen procedimientos claros para la suspensión o cancelación de registros sanitarios en casos de incumplimiento o cuando exista riesgo inminente para la salud pública.

Un paso firme hacia la mejora continua

Con esta actualización, Ecuador da un paso importante hacia la consolidación de un sistema alimentario más seguro, transparente y confiable.
La reforma de la ARCSA demuestra el compromiso del país por proteger la salud del consumidor, prevenir emergencias sanitarias y mantener la confianza de los mercados internacionales en sus productos alimenticios.

Fuente: 

ARCSA. (2025). Resolucion-ARCSA-DE-2025-007-DASP_Ref-Parcial-ARCSA-DE-2022-016-AKRG_Alimentos-Procesados.