Armonización normativa andina 2025: avances y retos para la industria alimentaria latinoamericana
La armonización normativa regional es una de las grandes tendencias del año 2025 en la industria alimentaria latinoamericana. Los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) —Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú— han iniciado la implementación de un nuevo marco jurídico común orientado a fortalecer la seguridad alimentaria, la trazabilidad y la calidad de productos agroalimentarios y veterinarios.
Brenda Rodríguez
11/7/20253 min read
La armonización normativa regional es una de las grandes tendencias del año 2025 en la industria alimentaria latinoamericana.
Los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) —Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú— han iniciado la implementación de un nuevo marco jurídico común orientado a fortalecer la seguridad alimentaria, la trazabilidad y la calidad de productos agroalimentarios y veterinarios.
Esta actualización regulatoria busca no solo facilitar el comercio intrarregional, sino también elevar los estándares técnicos y sanitarios frente a los retos globales de inocuidad y sostenibilidad alimentaria.
2. Contexto regulatorio en la Comunidad Andina
En marzo de 2025, la CAN aprobó la Decisión 960, que establece el Marco Jurídico para Productos Veterinarios de Uso Pecuario, complementada por la Resolución 2528 con lineamientos técnicos para su aplicación.
Estas disposiciones modernizan los procedimientos de registro, control y comercialización de productos vinculados con la salud animal —un eslabón fundamental en la cadena de inocuidad alimentaria—.
Aunque su vigencia plena está prevista para el 30 de septiembre de 2026, el año 2025 marca el inicio del proceso de adecuación normativa en los cuatro países andinos.
De forma paralela, en el ámbito nacional, Perú avanza en la actualización de la Ley N.º 1062 (Ley de Inocuidad de los Alimentos), incorporando aspectos de trazabilidad agrícola, buenas prácticas y fortalecimiento de la fiscalización.
Asimismo, el SENASA anunció un proyecto de inocuidad alimentaria con una inversión superior a US$ 68 millones, orientado a modernizar laboratorios y fortalecer controles a lo largo de la cadena agroalimentaria.
3. Relevancia para la industria alimentaria regional
La armonización normativa ofrece beneficios directos y desafíos considerables para las empresas alimentarias que operan en más de un país de la CAN:
Homogeneización de requisitos técnicos: reduce duplicidades de registros y pruebas de laboratorio entre países.
Facilitación del comercio intrarregional: permite que un producto cumpla una única normativa armonizada, acelerando la exportación.
Aumento de la confianza del consumidor: el cumplimiento de estándares comunes refuerza la percepción de inocuidad y calidad.
Sin embargo, también exige alineación de procesos internos, documentación técnica uniforme y capacitación del personal en los nuevos marcos legales.
4. Oportunidades para las empresas alimentarias latinoamericanas
Expansión de mercados: las empresas que cumplan con los estándares armonizados podrán acceder a los mercados de los cuatro países andinos sin repetir procesos regulatorios.
Fortalecimiento de la inocuidad: mayor control sobre la trazabilidad de insumos y productos.
Integración tecnológica: digitalización de registros, trazabilidad por lotes y certificaciones electrónicas comunes.
Cooperación público-privada: impulso de programas de capacitación técnica y certificación conjunta entre organismos nacionales y regionales.
5. Principales desafíos
Costos de adaptación: modernización de sistemas de control de calidad y trazabilidad.
Desigualdad regulatoria inicial: distintos niveles de capacidad técnica entre países podrían retrasar la implementación uniforme.
Cumplimiento simultáneo: las empresas multinacionales deben asegurar coherencia documental en todos los países.
Fiscalización más estricta: mayores exigencias de transparencia y auditorías interregionales.
El reto principal consiste en equilibrar la competitividad con la seguridad alimentaria, asegurando que la transición no afecte la continuidad de operaciones.
6. Estrategias de preparación para el año 2025-2026
Mapeo normativo: identificar los requisitos aplicables en cada país y los cronogramas de entrada en vigencia.
Actualización documental: homologar fichas técnicas, registros y manuales de calidad bajo un formato regional.
Formación del personal técnico y regulatorio: preparar equipos en los nuevos procedimientos armonizados.
Inversión en trazabilidad: adoptar tecnologías de seguimiento de materias primas, lotes y exportaciones.
Relaciones institucionales: fortalecer el diálogo con autoridades competentes (SENASA, ICA, AGROCALIDAD, SENASAG).
7. Conclusión
La armonización normativa andina en 2025 marca una nueva etapa en la evolución del sistema alimentario latinoamericano.
La integración regulatoria, junto con la inversión en inocuidad y trazabilidad, consolida una visión regional donde la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la transparencia son los pilares del comercio agroalimentario.
Para la industria, el mensaje es claro: quienes anticipen y adapten sus sistemas a la nueva normativa no solo cumplirán con la ley, sino que mejorarán su competitividad y reputación en un mercado que valora la calidad, la confianza y la cooperación técnica.
El año 2025 será recordado como un punto de inflexión hacia una industria alimentaria andina más integrada, segura y sostenible.
Fuentes:
